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Miércoles, 17 Oct 2018

La Compañía

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Oficinas SegmentiaTodo cambia a velocidad de vértigo: lo que antes valía, ahora ya no. Existen multitud de datos que claman una renovación: así, los puestos de trabajo de cuello blanco de las naciones desarrolladas están condenados a extinguirse dentro de 15 ó 20 años, los 10 trabajos más demandados en 2010 no existían en 2004, estamos preparando a nuestros estudiantes para desempeñar trabajos que aún no existen y para resolver problemas que todavía no conocemos… Vivimos en tiempos exponenciales donde todo evoluciona de manera vertiginosa, así que estamos obligados a adaptarnos si no queremos quedarnos atrás.

Esto nos obliga a replantearnos las ideas tradicionales de lo que es una empresa, una organización. La seguridad empresarial al viejo estilo se evapora y llegan tiempos en que la única defensa será un buen ataque. Es duro, pero necesario; así que liberémonos del miedo y descubramos las nuevas oportunidades... Eso sí, para quien sea capaz de ofrecer algo diferente. ¡Debemos ser diferentes! El mundo empresarial exige agilidad y flexibilidad. Los tiempos modernos así lo demandan. La empresa tiende a ser cada vez más ligera, y eso lleva a que, cada día más, se externalicen servicios a ESP, o Empresas de Servicios Profesionales, exigiendo menos costes pero misma calidad…

Pero hoy en día la calidad se sobreentiende, así que tenemos la obligación de ir más allá. Donde antes había productos o servicios, ahora hay SOLUCIONES. Por tanto, la clave ya no está en garantizar la satisfacción del cliente, sino en proveerle de su propio éxito.

Eso sólo se consigue con una buena actitud y con talento, con levantar la cabeza, mirar al frente y conocer qué es lo que necesita la persona que tenemos delante...

  • La actitud tiene mucho que ver con los valores que tengamos nosotros y nuestra empresa: se trata de la personalidad de nuestra compañía, de los valores que tengamos interiorizados.
  • El talento no marcha solo; bajo su sombra se esconde la autoestima, la confianza en el ser humano, el atrevimiento para emprender y la voluntad para servir, el sentido maduro de la responsabilidad individual, y la ilusión de ganar
  • Levantar la cabeza es sinónimo de interesarte por las necesidades del prójimo, por sus inquietudes y sus inseguridades, por sus gustos y felicidades… Solamente así seremos capaces de pasar a la economía de la experiencia, de los sentimientos, de ir más allá en nuestra relación con los clientes.

Y no sólo eso, existen otros factores decisivos que colorean la tonalidad de nuestra existencia: el primer factor es el TRABAJO, ya que actualmente el trabajo duro es una verdad silenciada, minimizada y secuestrada por un clima social y cultural que se dedica a vender humo, opta por lo fácil y evita lo difícil. El segundo es el CARÁCTER, que es como un músculo que hay que ejercitar para que gane fuerza y resistencia, y eso se consigue a través de la cultura del esfuerzo y la disciplina.

Este es el alma de Segmentia y nuestra razón de ser…

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